1 En México hay alrededor de 120 variedades de chile.
Las más usadas son poblano, serrano, ancho, mulato, guajillo, jalapeño, chipotle, habanero, güero, cascabel, chile de árbol y piquín.
Esos chiles tienen buen precio y mucha demanda, lo que hace que se produzcan más.
2 Los chiles menos producidos tienen que competir por el terreno y los cuidados en el cultivo.
3 A los menos populares y producidos les ocurre un fenómeno que se conoce como erosión genética.
4 Poco a poco se van perdiendo individuos de una especie, junto con sus genes o combinaciones de genes que ya no se podrán reproducir.
5 Así, una especie se vuelve más homogénea y se pierden variedades.
6 En estos cultivos menores es muy complicado combatir las plagas, lo que eleva su precio.
7 Este encarecimiento…