Hoy día es raro encontrar a una persona que presuma de tener una buena digestión. Casi a todos nos ha pasado tener esa sensación de pesadez y malestar después de comer que se puede prolongar hasta dos horas posteriores, y aunque podría ser una situación pasajera debido a un “mal comer” o por hábitos poco saludables, muchas personas tienen que lidiar con ello todos los días (sí, todos). Y es que, como no es una cuestión de vida o muerte, prefieren aguantarse e “ignorar los síntomas que su cuerpo manda cuando no está procesando bien algún alimento y, tristemente, aprenden a convivir con ello”, nos dice la health coach Melissa Mochulske.
Una mala digestión puede ser generada por diversas causas: desde intolerancias alimentarias (por ejemplo, al gluten y a la…
