En esta edición especial por el Día Mundial de la Diabetes, te demostramos que es posible cuidar tu salud sin sacrificar el disfrute de cada bocado. Sigue estos consejos para lograrlo.
SABOR Y SALUD PUEDEN IR DE LA MANO
La clave está en el equilibrio, no en la privación. Tener diabetes implica mantener estables los niveles de glucosa en sangre, y para lograrlo, no hace falta seguir dietas restrictivas ni renunciar a tus comidas favoritas. Lo importante es aprender a:
Elegir carbohidratos de calidad (como avena, legumbres, frutas con fibra y cereales integrales) Incorporar proteínas magras (pollo, pescado, huevo, tofu, etc.) Agregar grasas saludables (aguacate, nueces, aceite de oliva) Evitar los azúcares añadidos y ultraprocesados en exceso Con pequeñas modificaciones, muchos platillos tradicionales pueden transformarse en versiones más ligeras, sin…
